Desesperado y con su hija HAMBRIENTA, él vendía bolígrafos en la calle, hasta que un extraño le tomo una foto a su hija…

La conmovedora historia de este refugiado sirio en Beirut, Líbano, te dejará  con el corazón destrozado…Cuando la vida de quien más amas está en peligro, lo imposible se vuelve posible…Con tan solo 8 bolígrafos en su mano, este padre le….

Demostró al mundo entero que el amor por un hijo es capaz de superar lo que sea. Abdul, mejor conocido como el “vendedor anónimo” y tras huir de su País a raíz de la guerra que impacta a su País, este padre soltero de nombre Abdul.

Abdul quien escapo de su hogar en Yarmouk, tras los terribles conflictos que azotan a Siria (en donde hasta el momento van cerca de 220 mil muertos), dejo su puesto como gerente en una fábrica de chocolates movido por la única idea de proteger a su pequeña hija.

Sin hogar ni pertenencias, Abdul deambulaba por las calles de Beirut; Permanecía despierto durante toda la noche mientras cobijaba a su hija del frió entre sus brazos y cuidaba de ella…Cuando la pequeña abría sus ojitos, el continuaba  vendiendo  lo único que tenía para dar de comer a su hija, 8 bolígrafos de tinta azul.
La expresión en  la cara de aquel hombre llamó la atención de Gissur Simonarson, un activista de Oslo, Noruega, quien sin imaginar el impacto que la imagen tendría, fotografió al hombre y lo publico en las redes sociales.

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